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Los Asociados de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, Houston, Texas son hombres y mujeres dedicados que se sienten atraídos al carisma y a la misión de la Congregación. Conscientes de su llamado bautismal ellos están unidos en su búsqueda por una relación más profunda con Dios y en su deseo de ser levadura en el mundo como Evangelios de amor respondiendo al reto de "extender la encarnación a través del tiempo." Ellos se apoyan mutuamente en sus comunidades de Asociados por medio de la oración y compartiendo la fe. Ellos se comprometen a ayudarse a crecer y a proclamar, por medio de sus vidas de servicio, que Dios está presente y activo en donde quiera que se encuentren. Ellos traen sus diferentes dones y vocaciones de manera colaborativa consiguiendo una unidad de propósito dentro de una diversidad de estilos de vida y llamados a servicio.
Los Asociados CCVI son un grupo laico que está separado de la Congregación, pero están conectados con las Hermanas por medio de oración, amistad y amor a Jesús, el Verbo Encarnado.
Historia
Las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, también conocidas por su abreviación latina CCVI, son una congregación internacional de mujeres religiosas basadas en Houston, Texas. La Congregación fue fundada en Galveston, Texas en 1866 por el Obispo Claudio María Dubuis, segundo obispo de todo el Estado de Texas.
En 1866 Texas estaba plagado con enfermedades y pobreza. Para poder proveer cuidado de la salud para su gente necesitada, el Obispo Dubuis fue a su país nativo de Francia en busca de hermanas enfermeras. Tres mujeres se ofrecieron de voluntarias para venir a Texas. El Obispo trajo a estas mujeres al monasterio del Verbo Encarnado y Santísimo Sacramento en Lyons, Francia, en donde por un corto tiempo, fueron educadas en la espiritualidad de la orden del Verbo Encarnado y Santísimo Sacramento fundada por Juana de Matel, una mística del siglo 16.
Desde sus principios la Congregación ha respondido al llamado de Dios de ayudar a los enfermos, a los pobres y los desafortunados, con un sentido de iglesia que abraza a todo el pueblo de Dios. Al igual que Juana de Matel y la Orden del Verbo Encarnado y Santísimo Sacramento, las Hermanas se esfuerzan para ser símbolos vivientes de la Encarnación, "Evangelios de Amor."
A principio de los años 1980 existía una tendencia de colaboración y afiliación entre las congregaciones religiosas y personas laicas con las que las Hermanas habían trabajado y hecho ministerio. Esto fue inspirado por un creciente entendimiento del mensaje del Concilio Vaticano Segundo "Sobre el Apostolado del Laicado" Los Obispos de los EE.UU. en su documento de 1980 titulado "Llamado y Dotado: Los Laicos Católicos Americanos", dicen: "El Concilio Vaticano Segundo claramente proclamó el llamado universal a la santidad. Los laicos no solamente están incluidos en el llamado de Dios a la santidad, pero el llamado de ellos es único y requiere una respuesta única, que es en sí don del Espíritu Santo... La respuesta de las personas laicas a este llamado promete contribuir aún más a la herencia espiritual de la Iglesia."
En el espíritu de Juana de Matel y del Obispo Dubuis y en respuesta al llamado del Vaticano II para la colaboración en llevar a cabo el trabajo de Dios en la iglesia, la Congregación estableció el Programa de Asociados CCVI en 1982. Se formaron comunidades de Asociados en varios de los lugares en donde trabajaban las Hermanas. Actualmente hay Asociados en cinco estados así como también en Centro América.
Cómo Ser Asociados
Participación en el programa de Asociados está abierta a mujeres y hombres católicos que tienen un deseo auténtico de vivir su llamado bautismal a la santidad como miembros comprometidos del Cuerpo de Cristo, y a aprender y vivir la Espiritualidad Encarnada, teniendo como ejemplo las vidas y ministerios de las hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado.
Individuos interesados en ser Asociados participan en un proceso llamado Formación Inicial. Este es un periodo de discernimiento, desarrollo espiritual y estudio, durante el cual se reúnen de manera regular con un Formador. El Formador es un Asociado experimentado que sirve de mentor a los nuevos Asociados enseñándoles, respondiendo a sus preguntas y generalmente facilitando el proceso de orientación y preparación. Este periodo toma normalmente un año, pero puede variar dependiendo de las necesidades de la persona. Los Asociados en formación son bienvenidos a asistir a todas las juntas y funciones sociales de la comunidad de Asociados. Cuando la persona esta lista para convertirse en Asociado, él / ella participa en una ceremonia de compromiso, junto con otros Asociados que renuevan su compromiso anualmente.
Revista Conexiones
¡Una nueva y atractiva adición! Ahora tenemos disponible en línea nuestra revista Conexiones. Por favor escoja de las ediciones abajo.
Compromiso de Asociados
Al vivir su vocación cristiana el Asociado ejercita su Apostolado haciendo un compromiso anual a lo siguiente:
Hacer de la oración una parte integral de su vida diaria, que incluye oración por las Hermanas CCVI y Asociados.
Asistir a juntas y reuniones regulares de Asociados.
Participar en el proceso de formación continua para Asociados.
Participar en las obras apostólicas de la Congregación cuando sea apropiado.
Ser ejemplo de valores cristianos en su familia y en las arenas cívicas, sociales y políticas.
Colaborar con el trabajo de la parroquia, diócesis y la iglesia global.
Mantener la dignidad de las personas y responder al dolor y ruptura de nuestro mundo por medio de justicia social y una opción preferencial para con los pobres.
Para mayor información sobre las Hermanas y Asociados CCVI comunicarse con:
Catherine Wolfer
Directora, Asociados CCVI
P.O. Box 230969
Houston, Texas 77223-0969
(713) 928-6053 Ext. 8115
Coordinadora de Asociados para Centro América
Hna. Ruth Tigüilá Robles