Hermana Agnes Njeru

Hermana Agnes Njeru

Nací y crecí en una familia protestante, por lo tanto el ser religiosa católica no estaba entre las metas que tenía en mi vida. Tenía otros planes para mi futuro. Una persona planea su curso, pero el Señor dirige sus pasos.
 
Después de completar mi educación en la Escuela Secundaria empecé a pensar profundamente cómo reforzar mi relación con Dios. Estaba discerniendo la mejor manera de profundizar mi relación con Dios, cuando una memoria de la niñez me vino a la mente. Cuando estaba en la Escuela Primaria, los niños católicos se burlaban de nosotros porque éramos protestantes. Nos decían que nos íbamos a ir al infierno cuando nos muramos, porque Jesús era católico y el fundador de la Iglesia Católica. Esto se hizo más real para mí durante mi discernimiento de ser buena cristiana. Tomé la decisión de convertirme al catolicismo. Consulté con mis padres. Mi madre no tuvo objeción, pero mi padre se resistió inicialmente.
 
Empecé a ir a clases de catecismo y en unos meses fui bautizada. En la misma semana recibí el sacramento de la Confirmación. Mi mayor deseo era vivir fielmente mis votos bautismales y trato lo mejor que puedo de vivirlos ahora.
 
Varios años después, empecé a desear la vida religiosa. Gracias a Dios que estaba trabajando con Hermana Miriam Therese Miller, una CCVI, cuya simplicidad y generosidad me atrajeron mucho. Por medio de ella pude contactar a la Promotora de Vocaciones, Hna.  Francesca Kearns. Empecé a asistir a días de oración y seminarios de vocaciones. Más tarde hice mi compromiso como Afiliada. En 2003, me uní a la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado. Hice mis primeros votos el 10 de diciembre, 2005.