

Hermana Rose Nyambura
Profesión final - 8 de junio, 2002
Por Hermana Deenan Hubbard
La gente de Molo, Kenya ha estado planeando, anticipando, hablando en tonos muy animados sobre el día a venir... y por fin llegó: el día cuando Hermana Rose Nyambura Githuka proclama frente a sus Hermanas, su familia, todo el pueblo de Dios, su compromiso de vivir en castidad, pobreza y obediencia como Hermana de la Caridad del Verbo Encarnado por el resto de su vida.
Las mamas de la parroquia han estado cocinando toda la noche. Las novicias y postulantes tienen la iglesia ya decorada. Las flores están en su lugar. El Altar está puesto. Los bailarines están vestidos y listos. Son las 10:30 a.m. de una mañana de sábado muy clara y soleada sobre la colina a las afueras de la Parroquia de St. Mary en Molo.
La gente se ha congregado en la Iglesia... empieza... los bailarines litúrgicos de Turi, y la parroquia y los estudiantes de catecismo, los jóvenes de la parroquia, las Mujeres Católicas que dirigen el canto y ciertamente aumentan el espíritu de la celebración, luego Hermana Rose, su hermano y su madre, las Hermanas, el Clero (13 de ellos) y finalmente el Obispo en procesión a la iglesia. Ahora todos en la iglesia se unen al canto, los tambores, la kiamba, los aplausos... ¡realmente es divertido entrar en procesión a la iglesia!
El clero y el Obispo llegan al altar y empieza nuestra Eucaristía. El hermano de Hna. Rose lee la primera lectura. Una de las postulantes dirige el salmo responsorial, otra postulante lee la segunda lectura y el diácono lee el Evangelio. Hermana Jane Francis Gititi, como maestra de ceremonias, se para frente a la comunidad y explica el rito de Profesión.
Hermana Olive Bordelon llama a Hermana Rose a que se acerque y su hermano y su madre la presentan. Hermana Olive pregunta a Hermana Rose qué es lo que pide, y ella declara su deseo de hacer sus votos perpetuos impulsada por su fe y deseo de vivir solo para Dios. El Obispo Peter Kairo, Obispo de la Diócesis de Nakuru, predica sobre el significado de vivir para Dios.
Hermana Rose se acerca otra vez y le preguntan si está lista para hacer este compromiso de por vida. Ella responde: “¡Sí, lo estoy!”. Se arrodilla ante el Altar y la asamblea entona una letanía. Y luego, Hermana Rose se para frente a la asamblea y con sus manos acunadas en las de Hermana Olive, ella hace sus votos de vida, castidad, pobreza y obediencia como Hermana de la Caridad del Verbo Encarnado. Ella y Hermana Olive ceremoniosamente firman su Profesión en el Altar.
Hermana Rose se arrodilla y el Obispo reza la oración de consagración. El Obispo bendice su anillo y Hermana Olive lo pone en el dedo de Hermana Rose, el símbolo de su compromiso y la asamblea se llena de júbilo. Todas las Hermanas vienen para darle la bienvenida, abrazarla y felicitarla.
¡Oh, los cantos! ¡Los aplausos! ¡Los silbidos! Todo es una demostración de la alegría que toda la comunidad siente por la dedicación de Hermana Rose al Verbo Encarnado.
El resto de la celebración estuvo llena de más música, más baile, más espíritu, todo en Kisuahilí, Kikuyo, Kalenjin, Teso e incluso expresiones en inglés.
Antes de la bendición final, Hermana Rose presenta a su mamá a la asamblea. Ella explica que su madre fue su primera maestra y que la mayoría de sus mejores virtudes y cualidades se deben al cariño de su madre. ¡Su madre tiene una sonrisa tan dulce y orgullosa! Luego Hermana Rose presenta a todas las CCVI que se han reunido para la ocasin desde la Mama Mkuu (Hermana Olive), a las postulantes.
La celebración continúa afuera compartiendo todas las comidas especiales características de una fiesta en Kenya; nyama choma (carne asada), papas, pollo, carne, chapaties, arroz, col, zanahorias,... hummm todo es tan rico. Más bailes y cantos por los diferentes coros y grupos de danza e incluso un par de actuaciones por los jóvenes acompañan todo el festejo. Diferentes grupos presentan maravillosos regalos a Hermana Rose.
Hermana Olive también recibió como regalo una escultura tallada en madera de una mamá elefante y su bebé y un kiondo (canasta) que, vale decir, ella sabe cargar a la manera de Kenya.
Y luego sigue el ritual del pastel. Agnes, una de las postulantes, hizo tres bellos pasteles. Ella los decoró con la frase: “Sirviendo con Alegría” Hermana Rose, como buena hija Kikuyo, le dio a su madre el primer pedazo. En la tradición Kikuyo, en una gran celebración, las mamás rezan sobre el pastel y cantan un himno de acción de gracias mientras que la persona agasajada corta el pastel y da el primer pedazo a una persona de gran importancia en su vida. Luego todos reciben un pedazo pequeño del pastel.
Y así, la Profesión perpetua de nuestra primera Hermana de Kenya, Hermana Rose Nyambura Githuka ha conmemorado el carisma y un encarnamiento más profundo de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado de Houston.