Hermana Marisa Revert Font, M.D.



Hermana Marisa Revert Font, M.D.

 Unos meses antes de mi Profesión perpetua a Dios como miembro de la Congregación de Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, le pedí a mi madre que me consiguiera un simple anillo de oro, y le pedí que le pusieran la inscripción "Amor Meus" adentro.

Un día ella estaba de compras cerca a la joyería, entró y preguntó por lo del anillo. Creyendo que se acordaba las palabras, les pidió que inscribieran "Amor Sumus" adentro.
 
No soy una experta en latín ni nada por el estilo, pero sé que lo que ella dijo significa "somos amor", y estoy muy contenta con eso.
 
El día que profesé mis votos, recuerdo particularmente las palabras que Hna. Olive Bordelon, Superiora General, pronunció cuando puso el anillo en mi mano: "Nada puede separarte del amor de Cristo." El es mi amor (Amor Meus) y creo que si permanezco en El, somos amor (Amor Sumus), y ni la muerte ni la vida, ni las cosas presentes, ni las cosas por venir, nada puede separarme de ese amor. Estoy permanentemente unida a Dios y a la Congregación.
 
Antes de pronunciar mis votos, recibí la bendición de Hna. Olive, así como de mi familia, amigos, y las Hermanas presentes, cuando invocamos a Dios y a todos los Santos con un hermoso Kyrie que reconoció las muchas veces en mi vida que continuaré invocando a Dios; momentos de alegría, momentos de tristeza, momentos de fuerza y momentos de debilidad, cuando me encuentre cayendo... o levantándome.
 
Recuerdo el momento de la bendición y cómo me reforzó para pronunciar mis votos con libertad y callada alegría. También recuerdo experimentar un gran deseo de servir al pueblo de Dios y a ser generosa y valiente como María al hacerlo. Algunas veces toma la valentía de una amazona el seguir a Cristo como mujer consagrada. Jeanne de Matel usó ésa imagen y me gusta.
 
El simbolismo del rito de aspersión y la Homilía del Obispo Joseph A. Fiorenza me record a mi Bautizo. Reflexioné sobre la consagración de mi Bautizo, cuando exactamente cuatro días después de mi nacimiento fui bautizada. Fui bañada en las aguas de la salvación, en la sangre de Cristo, y morí con El, resucité en el Espíritu, el Misterio Pascual de nuestras vidas diarias.
 
Una fotografía de mi hermana Juana cargándome en sus brazos el día de mi Bautizo fue puesta a los pies del Altar, así como una de mis abuelos el día de mi Primera Comunión y una con Hna. Margaret Whooley el día que me convertí en Afiliada en la Congregación. Fue una manera de incluir las oraciones de aquellos que fueron / son una gran parte de mi vida y ya no están con nosotros.
 
Después durante la ceremonia, mi hermano Luis trajo una estatua de Nuestra Señora de Montserrat, la Madona Negra de Cataluña. Mis dos sobrinas, Laura y Sara, presentaron un hermoso ramo de rosas, seguidos por el pan y vino que mi hermano mayor, Celso y su esposa Carmen presentaron. Fue una linda procesión rodeada por el ritmo de una dulce canción de Kenya con la que Hermana Rose Nyambura Githuka nos honró.
 
Después de la Comunión, Hna. Angélica González y Laurie Julian cantaron una canción tradicional a Nuestra Señora de Montserrat en Catalán. Mis padres empezaron a cantarla así como unos amigos catalanes. Fue un momento muy especial para todos nosotros y según tengo entendido para muchos otros que asistieron. La canción llama a Nuestra Señora "Rosa de Abril" y fue nuestro regalo y oración a María en la Fiesta de la Asunción, el día que profesé mis votos.
 
Estoy llena de agradecimiento a Dios y a todos ustedes. Gracias.